controlar el estrés

5 técnicas de relajación para controlar el estrés

El nivel de vida tan acelerado que llevamos en la actualidad hace que muchas personas acaben viviendo con estrés, e incluso con unos niveles tan altos de estrés que pueden llegar a ser muy perjudiciales tanto para la salud física como mental. Es por ello que en estos últimos años son cada vez más las personas que buscan ejercicios o técnicas de relajación para poder sobrellevar los ritmos frenéticos del día a día y, sobre todo, a saber cómo gestionarlo.

 

Cómo nos afecta el estrés

El estrés se ha convertido en uno de los problemas más comunes de las últimas décadas. Sin embargo, lo cierto es que padecer estrés, a niveles normales o moderados, es lo que nos hace mantenernos activos y seguir adelante en las decisiones diarias.

 

¿Quieres saber más sobre los equipos de ÓSMOSIS? SÍ QUIERO

 

Lo preocupante llega cuando ello se convierte en estrés negativo o distrés, en cuyo caso puede afectar a la salud de aquellas personas que lo sufren. De hecho, este tipo de estrés puede afectar a la circulación sanguínea, incrementando la tendencia a acabar teniendo problemas coronarios; al cerebro, cuyas funciones se ven afectadas si se padece de estrés prolongado; y también afecta al sistema inmunitario, haciendo que las personas que padecen de estrés sean más vulnerables frente a virus y diversas enfermedades.

Además de repercutir en la salud física, también acaba perjudicando a la salud mental, siendo más probable la aparición de enfermedades como la depresión. Por ello, es de vital importancia controlar el estrés en el día a día.

 

5 técnicas de relajación y sus beneficios

Un remedio temprano al estrés diario son los ejercicios o técnicas de relajación, que van desde las disciplinas orientales como el yoga para la salud hasta aprender a respirar o a relajarse de forma correcta y consciente.

  1. Disciplinas orientales. El yoga, Wushu, Tai Chi o Qigong son disciplinas que ayudan a la relajación de los músculos y del cuerpo en general a través de ejercicios que combinan movimientos y posturas corporales con la respiración y la meditación. En concreto para la respiración también encontramos el Pranayama, técnicas de respiración consciente en las que el principal ejercicio es saber escuchar y controlar la propia respiración.
  2. Atención plena o mindfulness. El mindfulness es otra de las disciplinas que más interesan a día de hoy para combatir el estrés negativo y sus síntomas. Se basa en la meditación y en ser conscientes del propio cuerpo y sensaciones físicas.
  3. Entrenamiento autógeno. En términos generales, este tipo de entrenamiento busca utilizar el estrés negativo para controlarlo en respuestas positivas. Para ello, se ha de centrar el ejercicio en la autorregulación y en tomar consciencia de las respuestas y funcionamiento del cuerpo, desde las pulsaciones del corazón hasta la respiración.
  4. Relajación muscular. Esta técnica originaria del siglo pasado consiste en aprender a relajar el cuerpo por completo a través de diversos ejercicios con tal de reducir las tensiones causadas por los altos niveles de estrés.
  5. Risoterapia y sonoterapia. La risoterapia es una técnica, normalmente realizada en grupo, que se basa en la risa para aliviar la tensión y relajar el cuerpo. La sonoterapia, por otra parte, utiliza el efecto de distintos sonidos y sus frecuencias para conseguir una relajación plena y controlar el estrés.

 

 

El papel de la alimentación consciente y la hidratación

Las técnicas de relajación pueden ayudar a reducir los niveles de estrés, pero también es necesario acompañar todo ello de una alimentación saludable, consciente y de calidad.

Una dieta rica en vitaminas y basada en mayor parte de frutas y verduras mejora considerablemente el ánimo y la salud de las personas, más si se acompaña de ejercicio. Además, siempre será mejor apostar por alimentos de proximidad y ecológicos para que sean aún más seguros.

Por otra parte, acompañarlo de una hidratación adecuada con agua osmotizada y de calidad es también una buena manera de cuidarse tanto física como mentalmente. De hecho, la deshidratación afecta de forma negativa al cerebro y sus funciones e incluso a la atención y concentración.

Lo que está claro es que el estrés es algo a lo que se le debe prestar atención, y siempre es importante acompañar las técnicas de relajación y los hábitos saludables con los consejos de un profesional de la salud mental.

 

¿Te preocupa la calidad del agua de tu hogar?

Sal de dudas con un test gratuito del agua

Acepto recibir información, novedades y promociones.

Acepto la política de privacidad de la web

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Scroll to Top