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microfiltracion en osmosis

¿Qué es la microfiltración en ósmosis?

La microfiltración en ósmosis es un sistema que se usa para purificar el agua para el consumo, ya sea a nivel doméstico o a nivel industrial. Consiste en hacer pasar el agua por membranas microporosas. El grado de filtración es importante para poder asegurarnos de que el agua que vamos a obtener está libre de todos los componentes en suspensión que queremos eliminar, ya sean residuos, bacterias, virus, o cualquier sustancia que se encuentre en suspensión en el agua por pequeña que sea.

Atendiendo al grado de filtración del agua, podremos hablar de microfiltración por ósmosis si las membranas son microporosas. Por su diseño y calidad de los materiales son capaces de retener partículas de entre 0,1 y 1 micras, por lo que nos garantiza excelentes resultados en el filtrado de agua.

 

La microfiltración en ósmosis a nivel alimentario e industrial

La microfiltración por ósmosis es la más usada por la industria alimentaria y farmacéutica. El grado de filtración del agua de entre 0,1 y 1 micras es el apropiado para esterilizar alimentos y bebidas, para clarificar cervezas, vinos, jugos, para separar aceite y agua, y también tiene su aplicación en laboratorio y uso médico. En general, la microfiltración es adecuada para cualquier proceso en el que se requiera agua de muy alta pureza.
 

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Hoy en día la tecnología y la mejora de los materiales nos permite incluso obtener sistemas de filtrado que van más allá de la microfiltración. No obstante, su uso es bastante minoritario. Estamos hablando de los sistemas de ultrafiltración (entre 0,01 y 0,1 micras) y el sistema de nanofiltración (menor grado de filtración incluso).

 

Los microfiltros con la presión osmótica, un óptimo filtrado

Hay que aclarar que el uso de filtros no es suficiente por sí mismo para eliminar los contaminantes que se encuentran disueltos en el agua. Para lograr eliminar los contaminantes disueltos es precisa la presión osmótica. Esta presión se lleva a cabo gracias a los mecanismos que encontramos en los equipos de ósmosis inversa. La presión osmótica, juntamente con el grado de filtración del agua, es lo que permite que podamos disfrutar en casa de agua pura, limpia y también de un agua de calidad para cocinar.

La ósmosis no es otra cosa que un sofisticado proceso de filtración por membranas. En ocasiones, estas membranas constan de microfiltros para asegurar una alta calidad de filtrado. La ósmosis inversa, gracias a la presión ejercida en el aparato, potencia y mejora la capacidad de separación por membranas. Gracias a la ósmosis inversa podemos eliminar sales disueltas, virus y bacterias. Además, la ósmosis inversa es el sistema usado para desalinizar el agua del mar, para reciclar el agua residual de las industrias, etcétera.

Básicamente la ósmosis inversa hace pasar el agua que queremos filtrar por un conjunto de membranas que son semipermeables. Estas membranas semipermeables, por efecto de la presión, hacen que se produzca un intercambio iónico, que es lo que propicia que finalmente haya una separación de las sustancias que se encuentran en suspensión en el agua.

Lo que confiere la mayor eficacia y seguridad a la ósmosis inversa es que en un aparato de esta tecnología suceden tres fenómenos: por un lado, tenemos la corriente de alimentación, es decir, el agua que queremos purificar. Una vez que el agua es filtrada mediante la presión osmótica, obtenemos el permeado, es decir, el agua limpia y apta para el consumo. Y por otro lado obtenemos el contrado, es decir, el agua que pasa por la membrana y que contiene todas las sales y sustancias rechazadas.
 

 

Mantenimiento de las membranas de microfiltrado

Las membranas que se usan en los microfiltros en ósmosis están fabricadas con materiales naturales como la cerámica o bien ya de materiales sintéticos, como los polímeros. Debido al uso diario y constante estas membranas sufren un desgaste con el tiempo y el trabajo. De ahí que dependiendo de la calidad de los materiales es posible que cada 3 o 8 años debamos reemplazar las membranas por otras que nos aseguren un buen rendimiento.

Es importante conocer cuándo cambiar los filtros de ósmosis así como las membranas. Como vemos, la diferencia entre la vida útil de una membrana u otra depende bastante de la calidad de los materiales. En este sentido es importante confiar en los fabricantes que nos garanticen una mayor vida útil de las membranas. El mantenimiento y la limpieza de las membranas debe ser realizado por un profesional que cuente con el equipo adecuado para llevarlo a cabo.
 

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