dureza del agua

La dureza del agua ¿qué es y como afecta al consumo humano?

La excesiva dureza del agua es un serio problema para algunos hogares de España, que no pueden disfrutar de agua buena, sana y equilibrada. Cuando hablamos de la dureza del agua nos estamos refiriendo al contenido en calcio y sales minerales. En el momento en que debido a la excesiva dureza nuestra agua se aleja de los parámetros deseables, pueden surgir muchos problemas tanto a nivel de salud como a nivel de bienestar.

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La única manera de conocer exactamente cuál es la dureza del agua consistiría en realizar exámenes químicos al agua del grifo. Recogeríamos una muestra y en el laboratorio la analizarían hasta poder ofrecernos detalladamente toda la información sobre el agua. No obstante, por lo general, la dureza del agua suele ser bastante similar cuando nos encontramos en una determinada zona, ya que depende más de las características del agua en origen que del estado de las tuberías.

En general, podemos decir que las zonas de la geografía española con más problemas con la dureza del agua son las regiones o comunidades de la zona mediterránea. Se trata de pueblos y ciudades en los que lo más frecuente en encontrarse con agua con un contenido en cal y sales minerales mucho más alto de lo habitual. Más allá de la información que pueda darnos un análisis químico profundo, las características que a simple vista vemos en un agua excesivamente dura es que el color no es totalmente transparente, sino blanquecino.

Esto es debido al gran número de partículas que se encuentran en suspensión en cada vaso de agua. Por eso cuando abrimos el grifo y lo llenamos de agua, a lo primero el color del líquido del vaso es prácticamente de color blanco. Esto sucede cuando el contenido de cal y de sales minerales en el agua es excesivamente elevado, es decir, que el agua es muy dura. Más allá de este detalles, la dureza del agua tiene muchas implicaciones, sobretodo a nivel doméstico.

Además de ser desagradable para beber, el agua con un contenido en cal demasiado alto deja rastro en lavabos, bañeras, vajillas, etc. Por eso cuando el agua es excesivamente dura, cuando lavamos suele quedar una marca o un cerco blanquecino que nos obliga a tener que volver a limpiar cuando mínimo una vez mas.

Otro inconveniente del agua demasiado dura es que la cal y las sales minerales se van incrustando poco a poco en las partes mecánicas de los electrodomésticos como el lavavajillas, la lavadora, etc. Al cabo del tiempo el exceso de cal acaba perjudicando el funcionamiento de estos electrodomésticos, reduciendo su capacidad de trabajo y ocasionando importantes averías que resultan caras de reparar.

Según el consenso de los especialistas, el contenido de calcio y sales minerales en el agua, de manera ideal, debería ser inferior a los 120 miligramos por litro. Esa es la cantidad de sales minerales y calcio a partir de la cual se considera que el agua del grifo es demasiado alta. Si según el análisis el contenido de cal supera esa cifra, podemos emplear diversos remedios para reducir la dureza del agua. De todas maneras el sistema más efectivo para reducir la dureza del agua es instalar en tu domicilio en equipo doméstico de descalcificación.

Más allá de las molestias que pueda ocasionar el agua dura en cuanto a limpieza y sabor, hay otras consideraciones importantes en cuanto al contenido en cal y sales minerales. Un agua demasiado dura hace que tengamos más posibilidades de sufrir de cálculos renales o de piedras en el riñón. La cal del agua se va depositando en nuestro sistema urinario y a largo plazo podemos tener serios problemas de salud si no prestamos atención.

En España, casi todos los municipios de la zona mediterránea tienen problemas importantes con el contenido de cal en el agua. Sin embargo, en la zona central y norte de España, el agua es precisamente demasiado débil desde el punto de vista de la mineralización. En general el agua del norte del país es más agradable al gusto y al paladar, y genera menos problemas a nivel doméstico en todos los sentidos.

No obstante, el agua excesivamente blanda también tiene algunos inconvenientes desde el punto de vista de la salud. Así pues, lo ideal sería contar con un agua equilibrada, ni excesivamente dura ni muy blanda. La mejor manera de conocer cuáles son las características reales del agua en tu domicilio es, sin duda, hacer un análisis de la dureza del agua en tu hogar. Si no dispones de aparatos de medición, puedes pedir a una empresa de suministro de equipos de agua que te realicen un análisis pormenorizado del agua de tu domicilio. Para ello recogerán una muestra y al cabo de unos días tendrás los resultados.

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