piel hidratada

Beneficios de tener una piel hidratada para exponerse al sol

A todos nos gustaría lucir una piel bonita al terminar el verano. La piel deshidratada es el principal enemigo de un buen bronceado, y es la principal responsable de las lesiones y quemaduras. Llegar al verano o a las vacaciones con la piel hidratada es la clave para prevenir daños que pueden resultar muy graves para nuestra dermis.

¿Quieres comprar uno de nuestros sistemas de ósmosis inversa? SÍ QUIERO

Si tenemos planeadas unas vacaciones al sol, ya sea en la playa o en la piscina, debemos marcarnos como principal objetivo tener la piel hidratada antes del inicio de esta época de descanso. Hemos de tomar la precaución de no llegar a las vacaciones con la piel deshidratada, ya que si cuando tomamos el sol nuestra epidermis está seca, tal vez la crema de protección solar no sea suficiente para prevenir las lesiones en la piel y las quemaduras.

Para conocer los riesgos que supone tener la piel deshidratada, no hay nada mejor que consultar con tu dermatólogo o farmacéutico. Hoy en día, a causa del cambio climático, estamos viendo como las lesiones en la piel a causa del exceso de radiación solar tienen un impacto cada vez mayor en los pacientes. Tenemos que hacer todo lo posible por tener la piel hidratada para evitar daños graves en la piel.

La piel deshidratada es el principal motivo de muchas lesiones en la piel

Tener la piel sana no es misión imposible. Para ello es suficiente con adquirir hábitos saludables en beneficio de tu piel. Has de evitar tener la piel deshidratada, y mucho más en la época veraniega, que es cuando las radiaciones solares son más peligrosas y agresivas. Para ello, el mejor consejo es beber agua, la suficiente para satisfacer las necesidades de tu organismo y ¿qué mejor manera que contar con agua del grifo de calidad?

Beber dos litros o más de agua es un hábito saludable para evitar tener la piel deshidratada. Durante el verano, a causa del calor, seguramente necesitaremos incrementar el consumo de agua. El mismo organismo nos pedirá que bebamos más agua, mediante el mecanismo de la sed. Dos litros de agua diarios son la cantidad que se considera mínima para tener una piel en perfectas condiciones.

Además de beber agua, el verano es la mejor época para comer fruta ya que existen muchas variedades de frutas y hortalizas que destacan por su alto contenido en agua, pero también en vitaminas y minerales. Las ensaladas, las sopas frías, etc, son platos que no puede faltar en tu alimentación en verano y que te ayudarán a tener una piel hidratada y bonita. Además, estos platos son muy prácticos porque los puedes preparar en casa y comer en el jardín, la piscina o la playa.

Piel hidratada para una mejor salud

De todas maneras, es conveniente que para tener una piel hidratada empieces a cambiar los hábitos o a reforzarlos varias semanas o meses antes. Si durante los últimos meses o semanas no has empezado a cuidarte la piel bebiendo más agua y cuidando tu alimentación, tal vez llegues un poco tarde. Por eso hay que actuar con previsión, y si no has podido cambiar los hábitos que mantengan tu piel hidratada, debes plantearte incrementar la protección solar para evitar quemaduras causadas por el exceso de radiación solar.

Es conveniente que hables con tu farmacéutico o tu dermatólogo para que te brinde los mejores consejos de protección para la piel. En el mercado existen varios productos que mejoran su aspecto. Hay cremas, lociones y complejos vitamínicos que te ayudan a hacer frente a la piel deshidratada. Estos profesionales te podrán dar los mejores consejos en este sentido.

Además, debes tomar nota de la información meteorológica. Algunos partes meteorológicos más completos informan ya sobre las radiaciones solares con bastante exactitud. En el caso de que la radiación solar sea muy alta, es preferible extremar las precauciones para evitar daños causados por el sol y por la piel deshidratada. A partir de ese dato podrás saber aproximadamente cuánto tiempo vas a poder estar al sol cada día.

Evita la exposición directa al sol durante el mediodía

Conviene evitar las horas del mediodía, en las que los rayos del sol son más agresivos con nuestra piel. En cambio, es mejor tomar el sol a primera hora o hacia el final del día, cuando el sol es más dulce con nuestra piel. Y finalmente, después de cada jornada al sol, vale la pena que demos a nuestra piel los cuidados que merece.

Después de un día en la playa o en la piscina hay que tomarse un baño reparador. El baño o la ducha ayudarán a refrescar la piel. Además, después del baño podemos aplicarnos lociones o productos cosméticos que reparan las posibles lesiones en la piel causadas por el exceso de sol, además de preparar la piel para el siguiente día de playa o piscina.

¿Te preocupa la calidad del agua de tu hogar?

Sal de dudas con un test gratuito del agua

Acepto recibir información, novedades y promociones.

Acepto la política de privacidad de la web

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Ir arriba