Agua de lluvia embotellada

Diversas estrategias se vienen implementando en distintas partes del mundo -tanto a nivel particular como gubernamental- para que el agua de lluvia sea aprovechada y reutilizada. Este concepto fue tomado muy en serio por Héctor Esrawe e Ignacio Cadena, quienes fundaron Casa del agua, un bar apostado en Puebla, México, en el que dicho líquido es recolectado y luego servido a sus clientes.

Para llevar a cabo tan singular venta, el agua de lluvia es sometida a un triple proceso de filtración, evaporación y condensación. Después de aquello, el fluido vuelve a materializarse para ser ionizado. Este procedimiento lo libera de cualquier tipo de impureza que pueda resultar nociva para la salud de quien lo ingiera, al mismo tiempo que aumenta su índice alcalino y sus propiedades antioxidantes.

El último paso que cierra el círculo de puesta a punto del líquido vital incluye la armonización de sus moléculas “con intención, mediante un proceso de formas de flujo, luz, música, y con mensaje de amor, gratitud y respeto”, según se explica en la página web del bar.

Una vez limpia y armonizada, el agua de lluvia es envasada artesanalmente en botellas de vidrio para que pueda ser tomada allí o en cualquier otro lado. Además, es empleada para preparar las infusiones que se ofrecen en la carta.

Pero este no es el único punto que hace de Casa del agua un emprendimiento amigable con el medioambiente: además cuenta con una terraza verde que ayuda a sus clientes a conectarse –aunque sea por un rato- con la naturaleza. Para los curiosos, el establecimiento da la posibilidad de hacer tours gratuitos en los que se muestra y explica la forma en la que elagua es alistada para ser ingerida. Si te fuera posible, ¿pedirías agua de lluvia en un bar?

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