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En muchos hospitales y aplicaciones farmacéuticas se requieren grandes volúmenes de agua tratada y con niveles extremadamente altos de pureza (orgánicos e inorgánicos).
La posibilidad de purificar el agua en una sola operación es una característica única de la ósmosis inversa, que permite la eliminación de sal en un 90-95% (dependiendo de la naturaleza de la sal). Por otra parte, las membranas osmóticas rechazan las bacterias, virus y pirógenos, evitando que puedan pasar en el agua producida.
Este proceso físico permanente no implica el uso de agentes de regeneración.
Sin embargo, estos requisitos deben también conciliarse con cuatro aspectos importantes:
- Mecanismos de control automático
- Gestión simplificada
- El limitado tamaño
- Los costes de mantenimiento.
Los sistemas S.D.S satisfacen plenamente los requisitos, ofreciendo también algunas soluciones funcionales de gran interés, especialmente en relación con el hogar o la diálisis de urgencia |
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